Chuleta: vaginitis

En ésta ocasión voy a actualizar el tratamiento de las vaginitis por Trichomona y por Gardnerella, ya que recientemente he descubierto al hermano amable del metronidazol: el tinidazol. Tiene la gran ventaja de que es de una única toma, y si consideramos que el pobre paciente infectado y su fiel pareja, además de la obligada contención romántica, deben apuntarse también a la ley seca por aquello del efecto ántabus del alcohol con el metronidazol, les vamos a dar una alegría si acortamos el calvario a un día.

Aquí van los tres esquemas:

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