Al parecer la guía NICE (The National Institute for Health and Care Excellence ) nos ha lanzado un raquetazo a la atención primaria en cuanto al tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica con fracción de eyección reducida: comenzar con cuatro fármacos desde el inicio: un inhibidor de la enzima conversora de la angiotensina (IECA), un betabloqueante, un antagonista del receptor de mineralocorticoides (ARM) y un iSGLT2. Aunque también aclara: el orden y la velocidad de incorporación deben individualizarse en función de los síntomas, la fragilidad, la tensión arterial, la función renal, los niveles de electrolitos y las preferencias del paciente. Es decir, recomiendan los cuatro fármacos de golpe pero luego lo suavizan con un montón de variantes.
A continuación os pongo un esquema del tratamiento según los diferentes tipos de insuficiencia cardíaca crónica, y como siempre, las guías son recomendaciones.
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