Chuleta: tratamiento del acúfenos

Cómo se nos llena la boca cuando narramos con pasión y detalle a detalle a nuestros colegas, cuñados o tertulianos del bar, cuando atendiste a aquel paciente que llegó al borde de la muerte y con tu extraordinaria habilidad, rapidez y experiencia le salvaste la vida. Y luego están el resto de los mortales que conviven con síntomas que no les llevan al más allá, pero que les condenan a vivir en el más acá padeciendo y soportando a diario sus pequeñas dolencias a las que no tenemos solución que aportarles y encima, cuando acuden a nuestra consulta por enésima vez, les contestamos con esa expresión que se nos pone en el rostro cuando atendemos a un paciente al que no le curamos y vuelve y vuelve a recordarnos nuestra limitaciones: es que no hay nada para los acúfenos, y que sepa usted que nunca se le van a curar. En fin, como me he sentido tan mala persona haciendo y diciendo esto, he rebuscado hasta el infinito todo lo que puede haber para paliar los acúfenos y aquí os lo pongo.

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