Chuleta: déficit de atención/trastorno de hiperactividad TDAH

Hace unos días atendí en consulta a un chico que venía con una nota del psiquiatra en la que solicitaba que le hiciéramos un electro y le miráramos la tensión arterial. El motivo era que le había pautado metilfenidato y antes de comenzar a tomarlo debía asegurarse que el corazón y la tensión estuvieran en orden.

Pues bien, a pesar de que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad es bastante prevalente, tanto en la infancia como en los adultos (muchos de ellos sin diagnosticar), yo al menos nunca he iniciado ningún tratamiento. Sin embargo sí debemos familiarizarnos con los fármacos que se utilizan para poder reconocer los efectos indeseables, anteponernos a la contraindicaciones ( los pacientes además de TDAH son hipertensos o cardiópatas), conocer las interacciones sobre todo si tenemos que pautar ansiolíticos o antidepresivos, e incluso atrevernos a subir las dosis en caso necesario o derivarle de nuevo al psiquiatra sugiriéndole un cambio de fármaco cuando el primero no ha sido eficaz o no lo tolera. En resumen, nosotros no solemos iniciar el tratamiento pero la continuación de la prescripción sí es nuestra y la firmamos, por lo que somos responsables de ella.

Comienzo con una chuleta con los fármacos disponibles de primera, segunda y tercera elección:

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