Las conjuntivitis víricas son un quebradero de cabeza en el verano. La inmensa mayoría están causadas por el adenovirus, aunque siempre hay que estar atentos a los herpes virus.
Producen muchos síntomas muy molestos: dolor, secreción acuosa, fotofobia, lagrimeo, ojo rojo, edema palpebral… son muy contagiosas y para nuestro pesar y el del paciente, empeoran los primeros días aunque las tratemos y duran con clínica hasta un mes.
Aquí va una chuleta del tratamiento:
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